NaanDanJain Ibérica reaccionó, desde el inicio de la crisis del coronavirus, con agilidad y estableciendo todos los protocolos de seguridad necesarios para, al mismo tiempo, mantener una capacidad productiva que asegurara la cadena de abastecimiento del sector agrícola en la que nos encontramos.

Inicialmente, se prohibieron las visitas a fábrica de NaanDanJain Ibérica tanto de clientes como de proveedores y de todo el personal no habitual en las instalaciones, como el equipo comercial. Asimismo, se prohibieron las reuniones presenciales, limitando el aforo en cualquier recinto cerrado de las instalaciones.

Se programó y organizó el teletrabajo para toda aquella persona que pudiera realizarlo, incluso para aquellos miembros del Equipo de Operaciones, a los que se les limitó el tiempo de asistencia a fábrica de acuerdo con sus actividades diarias.

En cuanto al personal que mantuvo su asistencia a fábrica, se le hizo entrega de materia EPI de uso obligatorio (mascarillas, pantallas de protección y guantes), se fijaron las indicaciones de distanciamiento social recomendadas, se impartió formación e información sobre el COVID-19 a todos los trabajadores de operaciones, se suministró material desinfectante NO TÓXICO para que acometer limpiezas rutinarias en los escritorios y mesas de uso común en fábrica y se establecieron nuevos protocolos de limpieza y desinfección en fábrica, realizados por empresas externas que desinfectan oficinas y zonas comunes a diario y semanalmente fábrica y almacén.

En el apartado de la logística, se establecieron nuevas normas para la recepción de mercancías y transportistas en fábrica, de manera que los transportistas debían permanecer en una zona delimitada y solo una persona de la plantilla de almacén interactuara con ellos siguiendo un protocolo de protección para el intercambio de documentación. Actualmente todas las mercancías y paquetería son recibidas por la misma persona (solo un miembro de almacén, y siempre el mismo) y el material se pone en cuarentena por un periodo que oscila entre 24 hasta 72 horas, dependiendo del tipo de material en cuestión.

De la misma manera, se instalaron dispensadores de gel hidro-alcohólico por todas las instalaciones, se montó un túnel de desinfección a la entrada de los vestuarios, se limitó el aforo a dos personas en vestuarios y comedor de personal, zonas en las que se incluyeron protocolos de limpieza a realizar por la persona que utiliza las instalaciones antes y después de usarlas.

Asimismo, se limitó el horario de almacén para evitar que los trabajadores tuvieran que ir a casa a comer y volver o tuvieran que comer en las instalaciones y se prohibió dejar cualquier prenda de vestir en los vestuarios.