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28 enero, 2022

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Riego por aspersión ¿Puede mejorarse su eficacia?

Riego por aspersión y eficiencia de agua

El uso de un ordenador y de un programa informático para analizar la distribución del agua permite a cualquiera examinar y analizar los datos de los aspersores de forma óptima.

Este artículo pretende valorar los diferentes indicadores aportados por nuestro programa de diseño, que nos ayudaran a elegir la mejor opción para nuestro sistema de riego por aspersión.

El análisis de los diferentes índices que presentan el CU, el DU y el Coeficiente de Programación (SC), y la ejecución flexible de los cambios en la posición, el espaciado y la ubicación de los aspersores nos revelará la imagen completa de la distribución óptima del agua.

¿Son correctas nuestras consideraciones a la hora de planificar los sistemas de aspersión?

¿Cuándo se comprobó por última vez la eficacia del sistema de aspersores?

¿Podemos sacar más partido a nuestro sistema de riego?

Hasta ahora, a la hora de planificar y aplicar el sistema de aspersores, se han asumido numerosos compromisos en cuanto a: la comodidad de manejo, la separación entre emisores, el diámetro de las tuberías, la presión de trabajo, etc.

Abrir una ventana

El agua es un tesoro de la naturaleza y hay que protegerla. Hay que utilizar una lupa al aplicar el sistema de aspersión. El mensaje de un uso más inteligente y prudente del agua es aceptado en ciertas zonas y también debe penetrar y ser aceptado por las zonas que han sido bendecidas con abundancia de agua.

El presente texto abrirá una pequeña ventana a la comprensión de la distribución del agua.

Examinará los aspectos en los que el diseñador y el usuario pueden tomar decisiones que contribuyan a la eficiencia del riego.

Supuestos básicos convencionales

Los supuestos básicos para una aplicación eficiente se presentan brevemente, y no se discutirán aquí.

  • Funcionamiento dentro del rango de presión recomendado
  • Riego sin viento (en el peor de los casos, viento de hasta 1,5 m/seg)
  • Selección del emplazamiento de los aspersores de acuerdo con las recomendaciones y/o las pruebas de distribución (emplazamiento = separación en y entre las líneas y la forma en que están dispuestas en el campo)
  • Perpendicularidad del elevador y del aspersor
  • Mantenimiento del sistema

Métodos para evaluar la distribución del agua

El método convencional para examinar la distribución del agua del aspersor se basa en el Coeficiente de distribución de Christiansen. Se trata de una fórmula estadística que examina las desviaciones de la media en toda la parcela y proporciona un valor en porcentaje.

Valores convencionales:

  • Mínimo requerido: CU = 84%
  • Nivel recomendado: 88% y más.

Un segundo método, que se denomina DU, examina la relación entre la media del 25% de las lecturas bajas y la media general de todas las lecturas.

Valores convencionales:

  • Mínimo requerido: D.U.=75%
  • Nivel recomendado: D.U.=80% y superior.

Este método permite localizar los problemas de la zona seca y planificar una parte del agua de riego que se tendrá en cuenta en la aplicación requerida.

Un mero análisis estadístico no siempre muestra las «hondonadas». La planta cuya zona de crecimiento cae en la «hondonada» recibirá menos agua y fertilizante, a menos que reciba un riego adicional.

Hoy en día es posible examinar, analizar y evaluar el análisis estadístico y tomar decisiones precisas.

Los puntos que queremos examinar y definir son

  • ¿Cuáles son las diferencias entre el mínimo, el máximo y la media?
  • ¿Existen zonas concentradas con excedente o escasez de agua?
  • ¿Cuál es la importancia económica en cada situación?

Los datos de la uniformidad de la distribución de CU no pueden por sí solos proporcionarnos una respuesta completa.

Por ello, debemos realizar un análisis adicional de los datos mediante los coeficientes de DU y/o de programación (SC), que se refieren a las diferencias entre el mínimo y la media y a su posición en el campo.

Al final, el cuadro se completará con la observación física de la red de distribución de agua proporcionada por el software, en valores de mm/h.

Ejemplo:

  • Datos: Instalacion con un marco cuadrado de 12 x 16 m
  • Presión de trabajo: 3,5 – 4,0 bar
  • Precipitación media de los aspersores: 8,5 mm/h
  • Uniformidad de distribución según CU: 85%.
  • Uniformidad de distribución según DU: 79%.

Implicaciones

Según la definición del DU, la relación entre el 25% de las lecturas más bajas y el índice de precipitación medio es de 0,79. Esto significa que, si la media es de 8,5 mm/h, recibiremos lecturas de 6,7 mm/h en el 25% del campo.

Coeficiente de programación

Este método permite observar específicamente el diagrama de distribución del agua y la localización del terreno que recibe la mínima cantidad de agua. Podemos definir el tamaño de la superficie requerida como un porcentaje de la superficie de espaciamiento.

La medición de Sc permite planificar la parte de riego y el riego extra necesario, basándose en el terreno que recibe la parte mínima.

El coeficiente Sc puede ayudarnos a seleccionar una solución mejor que los valores de CU para diferentes aspersores o espaciamientos.

Ejemplo

El coeficiente de programación 1,3 significa que la superficie mínima recibe un 30% menos que la media. El programa informático nos muestra la relación entre la media de esta unidad definida y la media general.

  • 1 = Sc: No hay desviación, todo el terreno es uniforme
  • 1-1,5 = Sc: El alcance de los resultados es razonable
  • Sc > 2,0: Malos resultados, no se recomienda

Para los cultivos sensibles, podemos definir un área del 5 al 10%. Para los cultivos menos sensibles, podemos definir un área mayor: del 15 al 25%. Cuanto mayor sea la definición del tamaño del área, menor será el valor de Sc.

Tabla: Ejemplo de cálculo de la porción de agua necesaria para la finalización para valores Sc y diferentes porcentajes de campo.

Marco de los aspersores: 12 x 18 m (216 m2)

Tasa de riego: 8,5 mm/h

Conclusiones:

Al elaborar esta tabla, podemos analizar las implicaciones del agua extra necesaria, en comparación con el porcentaje de la superficie que deseamos definir. En situaciones de alta sensibilidad económica del cultivo, podemos centrar la decisión en una base del 5 al 10% de la superficie. En situaciones menos sensibles, se puede definir la superficie entre el 15 y el 25%.

Visión general

 

Visión general

Hoy contamos con herramientas más precisas para el análisis de la eficiencia del riego. En función de los precios del agua y de la energía (duración del riego/bombeo), por un lado, y de la previsión de los ingresos procedentes de los rendimientos, por otro, consideraremos la viabilidad de mejorar la uniformidad de la distribución.

A veces, un pequeño cambio en el posicionamiento y/o espaciado de los aspersores contribuirá a un cambio significativo en la uniformidad de la distribución y en el coeficiente de programación.

Ejemplo

Situación A: Un sistema de aspersores con una uniformidad de distribución de CU = 86%.

Sc = 1,6, espaciado de 9 x 10 m en un posicionamiento rectangular

Situación B: (Mejorada) Cambio de posicionamiento a triangular, con espaciado de 9 x 10 m

CU = 89%

Sc = 1,3

Resultado

Posible ahorro medio de agua para el periodo vegetativo

Porción de agua en la situación A (6.000 m3/ha)

Porción de agua en la situación B (4.870 m³/ha)

 

 

Fuente: https://www.iagua.es/noticias/naandanjain-iberica/riego-aspersion-puede-mejorarse-eficacia

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